domingo, 24 de agosto de 2014

Erase una vez un hombre exitoso...

Hace algunos años  tuve la oportunidad de que mis alumnos de la universidad me pidiesen que fuera la "madrina" de su genración, costumbre que al menos en México es un honor como profesor, puesto que significa que dejaste huella en algunos corazones. Mientras pensaba en qué podía yo decirles al momento del brindis, muchas anecdotas me pasaban por la cabeza, ya que fue una generación llena de talento y creatividad, quería que las últimas palabras que escucharan se quedaran en su memoria....que maravillosa oportunidad de poder invitar a un grupo de jóvenes a tomar las riendas de  su vida y lograr el éxito....y fué ahí en donde me detuve a reflexionar.....quizás debería ahondar un poco más en la definición de éxito.

Todos los dias, los medios, la sociedad y muchas veces los mismos padres nos encargamos de transmitirle a las nuevas generaciones que el éxito se determina por la acomulación de bienes, la marca del auto, o el grupo social al que la vida te llevo a pertenecer; cuando en realidad estos aspectos pueden ser detonadores de depresion e insatiafacción con la vida que llevamos.

Los grandes genios de la historia tuvieron que fallar muchas veces para poder alcanzar sus objetivos, pero lo fundamental, es que  estos mortales en su mayoría se divertían en el proceso, y amaban cada una de las cosas que hacían. Disfrutar lo que hacemos cada día es lo que nos hace seres exitosos, desvelarse cuidando a un hijo enfermo, componiendo una canción, planeando una clase o terminando ese proyecto al cual se le han dedicado horas, semanas o meses. El éxito viene como una consecuencia natural de las cosas que se vive.n con amor y se trabajan con pasión, la congruencia de nuestros pensamientos con nuestra forma de vida es lo que nos llevarà a medir si lo hemos alcanzado, como profesionales, artistas, amas de casa, mamás y papás. Forjemos este pensamiento en nuestras futuras generaciones para ayudarlos a ser personas felices, evitemos ponerles patrones preestablecidos que los limiten a ser ese hombre o mujer exitos@.

lunes, 11 de agosto de 2014

Entre estafas y estafados.

 Ayer en una reunión casual de primos, una pareja comentaba que había ido a una gasolinera de la Riviera Maya y había pagado con un billete de $500 y en la distracción típica de viajero vacacionista el dependiente le dijo que le había dado uno de $50, a lo que el conductor se disculpó y comenzó a buscar otro billete. Lo que el dependiente no consideró es que la esposa sabía bien cuanto había en la cartera, a lo que ella alego que ella estaba segura que le había dado un billete de $500 sumamente enojada, y para su sorpresa, los otros dependientes comenzaron a reírse a su alrededor.

 La información llego tarde para nosotros, ya que la semana pasada, regresado de Puerto Morelos nos paso: ¡Exactamente lo mismo! En este caso yo no sabía bien si mi esposo realmente se había equivocado, pero recordamos el incidente porque habíamos considerado el efectivo para las casetas de pago de la autopista, ¿coincidencia? No! A otros primos les había pasado mientras regresaban del apto de Cancún y seguro a muchos de Ustedes igual y por nuestras prisas o la distracción de estar de viaje no lo notamos. alerta a todos los viajeros, estas personas te cambian el billete con la habilidad de David Blaine, estén muy pendientes al pagar.

Esta misma mañana, otro incidente paso, el señor que me cobra el servicio de recolección de basura no regreso y en su lugar vino un joven, yo estaba segura de haber pagado los meses pasados, el me pidió el recibo, al dárselo me dijo: pero este es del 2013! Otro descuido, nunca revise que el cobratario anterior en efecto pusiera el año correcto y al preguntar por él, me dijeron que ya no trabajaba más para la empresa. Afortunadamente al quejarme pude aclarar el incidente, pero fue una alerta: somos muy confiados y la ciudad crece más cada día. Es una pena que esto pase, pero compartiendo podemos estar más pendientes y evitar que les suceda a otros.