La terrible noticia de los asesinatos acontecidos en los Estados Unidos sacudió al mundo entero, haciendo que los lideres hagan una profunda reflexión sobre el control de armas y otras medidas correctivas, cuando en realidad, este problema ya no es corregible para los padres de estos pequeños que vieron llegar el fin del mundo de manera anticipada. Irónico es que siempre se espere a que actos como este sucedan para ahora si, analizar la situación y pensar que en efecto, mi querido Watson, "we've got a problem".
El productor Michael Moore nos hizo un acercamiento hace ya unos años, después de la matanza en Columbine, con respecto a la intransigencia de los gobiernos para hallar soluciones, desde una amplia perspectiva del problema, nos hizo ver que las armas son solo una parte del problema que la sociedad enfrenta, la otra parte es aún más compleja.
Un adolescente que es capaz de tomar un arma y atentar contra el ser que le dio la vida, para luego ir en contra de otros seres que comenzaban a vivirla es alguien que atenta contra algo más profundo...alguien resentido con la inocencia, quizás porque nunca la tuvo. La vida se nos ha vuelto corta, los días pequeños, y hemos dejado que lo fundamental baje muchos peldaños en nuestra escala de valores, hemos dejado de dar amor para suplirlo con miles de cosas materiales y mundanas; se trabaja de más, para tener más, y cada vez estamos menos dispuestos a renunciar a los privilegios de una vida acomodada por dar el tiempo a quienes más lo necesitan, nuestros hijos.
Hace ya algunos ayeres, recuerdo el slogan de una campaña publicitaria que decía: regale afecto, no lo compre. Que simple se escuchaba y que importante se hace ahora. Tenemos que regalar amor! la única manera de generar una sociedad sana es demostrarles a nuestras nuevas generaciones que lo importante no es tenerlo todo, sino amar todo lo que se tiene, pero para poder transmitirlo, los primeros que debemos de creerlo somos nosotros mismos. Crecer niños felices debe ser nuestro objetivo como padres, educadores y seres humanos, pero esto solo se puede lograr responsabilizándonos por su educación, escuchando lo que tienen que decirnos, regalándoles amor. Negarnos a esto sería ver luego que hemos crecido a nuestro propio verdugo.
sábado, 15 de diciembre de 2012
martes, 4 de diciembre de 2012
El mundo se va a acabar
El mundo se va a acabar
….eso dice la leyenda, y
todos están a la expectativa de lo que vendrá, cuando en realidad….es la
humanidad lo que ya se está extinguiendo!
Estos
días han sido difíciles en cuanto a salud se refiere, como muchas otras personas
he padecido de asma, gripas, alergias y virus extraños en la familia que cada
día se vuelven más resistentes a todo, pero hay un virus que se está
contagiando muy rápidamente y de manera sigilosa, el cual está acabando con
todos nosotros….el virus de la inhumanidad!
Desde hace algunos días he venido observando la
actitud de las personas a mi alrededor y para mi tristeza, he visto cosas que
antes era raro observar en mi ciudad tan querida, al tener que estar visitando
hospitales, he visto a personas estallar en ira por cosas muy simples,
transeúntes bloquear la salida de autos de manera descarada, médicos altaneros
que ponen en vergüenza a quienes si aman su profesión y cuya última pregunta es
¿cómo se encuentra?, cuidadores de autos que mal contestan por no tener
efectivo en el auto (y es que no es nuestra culpa que ahora todo se pague con
plástico! ¿Debería molestarme yo acaso porque ellos no tengan una terminal
bancaria?), hombres que te ven entrar con un bebé dormido en brazos y ninguno
es capaz de ceder el asiento o abrirte la puerta…todos desarrollando el mismo
síntoma: La indiferencia!
Recuerdo que mi abuelo en su momento me enseñó una
poesía del poeta Mario Ancona Ponce, la
cual aún recuerdo porque me parecía todo tan ficticio y que ahora me viene a la
mente:
“ Veinte siglos han pasado.../ Ya las viejas
tradiciones sin querer se han transformado,/ de crisálidas pequeñas, en
pintadas mariposas,/ya en la mente se confunden las ideas y las cosas. /Y en la
senda pintoresca de ignominia y de pecado, /ya sus huellas ha estampado / esa
inmensa caravan que se llama... Humanidad.”
¿El título del poema? “Navidad Trágica” como trágico es que permitamos que este
virus entre nuestros
hogares y haga que perdamos lo que nos hace seres HUMANOS….el respeto al prójimo,
la tolerancia, la cortesía, los buenos modales, pero sobretodo el interesarnos por quienes nos
rodean de manera humana, ¡No
dejemos que la Humanidad se extinga!
¡Compadécete Maestro de esta pobre Humanidad! / Compadécete
Maestro/Y has que venga como antaño /La alegría y el recuerdo que dejara en
otras almas ¡ La primera Navidad !
¡ Que haya paz sobre la Tierra !/ ¡No mas
llanto, No mas sangre!
¡No mas muerte, No mas guerra!
¡No mas muerte, No mas guerra!
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