La terrible noticia de los asesinatos acontecidos en los Estados Unidos sacudió al mundo entero, haciendo que los lideres hagan una profunda reflexión sobre el control de armas y otras medidas correctivas, cuando en realidad, este problema ya no es corregible para los padres de estos pequeños que vieron llegar el fin del mundo de manera anticipada. Irónico es que siempre se espere a que actos como este sucedan para ahora si, analizar la situación y pensar que en efecto, mi querido Watson, "we've got a problem".
El productor Michael Moore nos hizo un acercamiento hace ya unos años, después de la matanza en Columbine, con respecto a la intransigencia de los gobiernos para hallar soluciones, desde una amplia perspectiva del problema, nos hizo ver que las armas son solo una parte del problema que la sociedad enfrenta, la otra parte es aún más compleja.
Un adolescente que es capaz de tomar un arma y atentar contra el ser que le dio la vida, para luego ir en contra de otros seres que comenzaban a vivirla es alguien que atenta contra algo más profundo...alguien resentido con la inocencia, quizás porque nunca la tuvo. La vida se nos ha vuelto corta, los días pequeños, y hemos dejado que lo fundamental baje muchos peldaños en nuestra escala de valores, hemos dejado de dar amor para suplirlo con miles de cosas materiales y mundanas; se trabaja de más, para tener más, y cada vez estamos menos dispuestos a renunciar a los privilegios de una vida acomodada por dar el tiempo a quienes más lo necesitan, nuestros hijos.
Hace ya algunos ayeres, recuerdo el slogan de una campaña publicitaria que decía: regale afecto, no lo compre. Que simple se escuchaba y que importante se hace ahora. Tenemos que regalar amor! la única manera de generar una sociedad sana es demostrarles a nuestras nuevas generaciones que lo importante no es tenerlo todo, sino amar todo lo que se tiene, pero para poder transmitirlo, los primeros que debemos de creerlo somos nosotros mismos. Crecer niños felices debe ser nuestro objetivo como padres, educadores y seres humanos, pero esto solo se puede lograr responsabilizándonos por su educación, escuchando lo que tienen que decirnos, regalándoles amor. Negarnos a esto sería ver luego que hemos crecido a nuestro propio verdugo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario